Lo que el deseo del Otro suscita en el sujeto no es ninguna empatía o reciprocidad, antes bien lo que lo que suscita es angustia; angustia porque estamos confrontados a un Otro deseante, a un Otro por cuyo deseo nos sentimos concernidos, pero el problema es que no sabemos, no podemos saber, qué es lo que ese Otro quiere de nosotros y por eso nos angustiamos. ¿Qué respuesta puede haber frente a tal vacío, frente a tal ausencia de lo que diría la significación de este deseo enigmático, opaco, del Otro? Esta respuesta que el sujeto se forja y que va fijar de manera fundamental su modo de relación al Otro recibe en psicoanálisis el nombre de fantasma .
http://pendientedemigracion.ucm.es/info/eurotheo/diccionario/N/necesidad_demanda.htm
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