Hipótesis sobre objetos
La materia es excesiva y comediante
a mi alrededor fatigado. Al caer la noche
suelta a sus hijos en la habitación:
las cosas sometidas se dispersan, pierden relación
y entran en verdadera escena.
Mis manos planean, descienden a la oscuridad.
A partir de la mesa
cuadrada, cotidiana, espesa, los objetos ligados
a mi fracaso descubren su finitud
y tienden hacia una especie
de emocionada autonomía, libres
para la acción de un teatro cerrado.
Son las 10 de la noche. Pierden
sus pálidos dioses, entran
en la anarquía de un mito olvidado:
ahora se disputan el campo de apariencia
y aumentan
la presión de la realidad sobre mi cabeza volcada.
Mis objetos
Soy el amante de mis objetos,
su ventrílocuo y su mejor intérprete y su bufón.
Oh, tan altamente especializados en su
instrumentación;
tan individuales en mis inmediaciones: lápiz,
cuaderno, taza de liviano azul, cenicero, encendedor,
libro abierto en la página 120:
su humanidad privada, su carácter personal.
Fieles, nítidos, soñadores, evangélicos,
dulcemente carnales, aplastados a mi mesa y al
planeta
¿por qué les declaro que no quiero morir?
Se confían de mi cabeza sensual.
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