Sin la conciencia de nuestra identidad, seríamos seres
folclóricos sin alma, como los vampiros, que no se reflejan
en los espejos. Pero lo más importante es que estaríamos
imposibilitados para experimentar la empatía cognitiva,
ya que ésta exige distinguir entre uno mismo y los otros y
comprender que los demás también poseen un yo.
Frans de Wall, Good Natured.
Los espejos deben inspirar terror, reverencia y comprensión.
Mark Pendergrast, Historia de los espejos.
Yo antes quería ser los otros para conocer lo que no era yo.
Entonces entendí que yo ya había sido los otros y que eso
era fácil.
Mi experiencia más grande sería ser el otro de los otros:
El otro de los otros soy yo.
Clarice Lispector, Para no olvidar.
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