Escucho los sonidos salpicar como lluvias mal atadas, los ojos inútilmente cerrados. diluvio de la conciencia, tecla blanca sobre tecla negra (Una puerta se abre, ¿con el movimiento de una sombra?). (eso: un personaje no muere sino que “desvive”). Maravilloso y aterrador. Pobres pianistas que deben trabajar en este caos.
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